Jane Fonda, sobre Robert Redford: "Ambos estábamos casados y yo estaba enamorada de él, pero no era tan imprudente como para tener una aventura conmigo"

- La actriz Keira Knightley, sobre Natalie Portman: "Nadie me dijo en ningún momento por qué tenía que vestirme exactamente igual que ella en Star Wars"
- Quentin Tarantino, sobre Almería: "Honestamente, si tuviera que elegir un lugar del mundo para poder rodar mi propia versión de un spaghetti western, sería en su desierto"
- Quentin Tarantino se rinde ante un actor de Argentina y pide trabajar con él: "Al nivel de Al Pacino, es bárbaro"
Desde su primer cruce en 1996 con 'La jauría humana', de Arthur Penn, hasta 'Descalzos por el parque' (Gene Saks, 1967), 'El jinete eléctrico' (Sydney Pollack, 1979) y, por último, 'Nosotros en la noche' (Ritesh Batra, 2017), la alianza profesional de Jane Fonda y Robert Redford fue excepcional. Nunca fueron pareja en la vida real, pero en pantalla parecían entenderse con una naturalidad abs0luta. Él, emblema del héroe americano y arquitecto del cine independiente con Sundance; ella, figura activista, icono feminista y musa capaz de mutar de Barbarella a la combativa Hanoi Jane. Dos caminos distintos que, cada vez que convergían, dejaban una química irrepetible y una complicidad de esas que el cine rara vez consigue capturar dos veces.

La actriz de 88 años fue la principal atracción en la noche inaugural del reciente Festival de Cine Clásico de TCM, sin contar al homenajeado de la noche, el fallecido Robert Redford, quien coprotagonizó con ella la deliciosa comedia romántica que estaba a punto de proyectarse: 'Descalzos por el parque'. Jane Fonda dio fe de la inquebrantable integridad de su frecuente compañero de reparto, pero tampoco eludió el elefante en la habitación: el aspecto físico de Redford, admitiendo que había estado enamorada de él, aparentemente sin ser correspondida, durante los más de 50 años que trabajaron juntos.
Recuerdos de cama
Según recoge Variety, la actriz contó en el evento de TCM que Redford "estaba destinado a ser actor. Era una estrella de cine brillante. Además, era el hombre más guapo con el que jamás había estado. Era muy inteligente y muy divertido. Le encantaban las bromas. Ambos estábamos casados y yo estaba enamorada de él, pero no era tan imprudente como para tener una aventura conmigo", espetó ante las carcajadas del público. "Lo conocí en ‘La jauría humana’ y, ¡Dios mío!... Le pregunté: '¿Alguna vez has tenido aventuras?'. Y me dio una respuesta extraña. Dijo: ‘Bueno, si tuviera una aventura, sería con alguien como una prostituta’".

En su segunda película juntos, 'Descalzos por el parque', el diálogo de Neil Simon se interrumpía constantemente para dar paso a apasionados besos entre la pareja protagonista. "Recuerdo estar en la cama", continúa Jane Fonda. "Se suponía que teníamos mucho frío, lo que me dio la excusa perfecta para acurrucarme junto a él... De hecho, estoy viendo ahora la última escena nuestra de ‘El jinete eléctrico’ [mientras señala a una pantalla], y estábamos ahí de pie y yo no paraba de intentar agarrarle la mano. ¿Alguien se ha dado cuenta?”, añadió entre risas. "En la última película que hicimos juntos estábamos todo el tiempo en la cama. Pero nada más", remata.
Cuatro contra una
"Odiaba verlo besar a Glenn Close", confesó Jane Fonda sobre la actriz de 'El mejor' (Barry Levinson, 1984), que acaba de inmortalizar sus huellas junto a su perro Pip en el Teatro Chino de Hollywood. Tampoco dudó en compartir su opinión sobre el reciente homenaje a Redford en los Premios Oscar 2026 y el comentario, ampliamente difundido, que hizo sobre desear que la hubieran invitado a hacerlo a ella en vez de a Barbra Streisand. "¿Cómo es que Streisand estaba ahí arriba haciendo eso por Redford? Solo hizo una película con él. ¡Yo hice cuatro! Tengo más que decir", comentó Fonda esa misma noche ante los micros de Entertainment Tonight.

"No me pidieron que lo hiciera en los Oscar, pero Barbra vino a la ceremonia para homenajear a Bob, y yo estaba en la línea de prensa y pensé que estaba siendo graciosa", reculó Fonda en el evento de TCM. "Dije: 'Bueno, ¿por qué se lo pidieron a ella?. Yo hice cuatro películas con él'. Pero la verdad es que me pareció fabuloso que Barbra estuviera allí, porque la película que hicieron es icónica y la canción era increíble".
Aunque admiraba profundamente a Redford, Fonda reconoció que tenía un mal hábito. "Lo que pasa con él es que siempre llega dos o tres horas tarde, incluso cuando produce la película. Así que lo que iba a ser una película de dos meses, ‘El jinete eléctrico’, se alargó hasta seis. Y gran parte de ese tiempo lo pasamos en Las Vegas. Las mujeres lo veían y, bueno, corrían hacia él y se desmayaban a sus pies. Era increíble. Nunca había visto nada igual. Y eso lo incomodaba mucho. Así que le costaba ser una estrella de cine. Pero le gustaba el poder que le daba, porque podía ir al Festival de Sundance, por ejemplo".
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.