De Simeone a Mourinho en frases: lo mejor que sacó Chiquito Romero de cada técnico

Fueron muchos los entrenadores de primer nivel que pasaron por la vida profesional de Chiquito Romero. Llegó a tener al Cholo Simeone que dio su primer paso en Racing, a ser dirigido por Maradona en un Mundial, ser finalista con Sabella y estar bajo el ala de Mourinho. De todos aprendió mucho. Y acá destaca las características de cada uno de ellos.
El Cholo Simeone
"El Cholo tiene eso que para mí debe tener todo entrenador: contagiar el hambre necesario. Y no hablo de transmitirlo únicamente antes de salir a jugar un partido, porque si el técnico te tiene que motivar justo en ese momento, ya estás perdiendo. Te lo transmite en el día a día, en el entrenamiento. Cuando él agarra Racing en 2006, a la semana teníamos el clásico con Independiente y nos llevó a concentrar afuera para descomprimir todo lo que estábamos viviendo en Buenos Aires. Nos encerramos en un hotel para fortalecernos como grupo antes de volver a jugar. Ahí aparecieron los entrenamientos del profe Ortega con paracaídas y cargas pesadas, preparando al equipo con un nivel de empuje y competencia terrible. Hay jugadores que ya traen ese hambre incorporado de cuna, pero a los que no, el Cholo sabe cómo llevarlos a que se contagien. Él me llevaba en su camioneta desde la práctica hasta el hotel cuando hacíamos doble turno, e iba todo el viaje hablándome de fútbol mientras tomaba agua. Es un apasionado total, un "loco de la guerra".
Simeone y Romero en Racing
Diego Maradona
"Con el Diego tenés toda la parte sentimental. Con un simple abrazo te generaba esas ganas de decir "por este me parto el alma, voy y me tiro de cabeza", tal como hizo él bajo la lluvia contra Perú en el Monumental. Yo lo quería un montón y lo sigo queriendo. Mantengo contacto con Claudia y con las chicas; hace poco, cuando hablaron del proyecto del Memorial en Puerto Madero, me llamaron para que estuviera presente por el cariño que me tenía su papá".
"Cuando llegó, todos sabíamos lo que transmitía desde lo motivacional y lo que te podía decir con las palabras. Pero al llegar al Mundial de Sudáfrica 2010 se metió mucho más en la parte táctica y técnica. En la práctica previa al debut con Nigeria, nos dijo en la pelota parada: "Pónganla en el punto del penal, que ahí va a aparecer el rulo del Gringo Heinze para cabecear y hacer el gol". Tal cual: el Gringo hizo el gol y fue corriendo a abrazarlo al banco. Ahí te das cuenta de que Diego ya no era solo el abrazo motivacional, sino que también te daba indicaciones precisas".
Maradona y Chiquito Romero
"Nos deleitábamos mirándolos hacer cosas en los entrenamientos junto con Messi. Ver a Diego decirle a Leo en las prácticas: "Pegale acá a la pelota que la vas a clavar en un ángulo" era presenciar momentos únicos. Sufrimos en las Eliminatorias con partidos dramáticos como el gol de Martín Palermo o el de Mario Bolatti en Montevideo, pero en Sudáfrica armamos un grupo espectacular. Hicimos las cosas muy bien hasta que nos cruzamos con una Alemania que estaba mejor parada tácticamente y nos ganó bien cuando salimos a buscar el empate. Pero tener a Diego como DT y a Leo en la cancha fue una experiencia inolvidable".
Claudio Ranieri (Monaco)
" El mejor en la táctica, sin dudas. Es el típico entrenador italiano: al equipo nunca lo ibas a encontrar mal parado. A mí me tocó compartir con él en el Monaco durante la temporada 2013-2014, justo en el año previo al Mundial de Brasil. Él venía de lograr el ascenso de la B a la A. Cuando llegué, habló conmigo de entrada con mucha sinceridad. Me dijo que iba a atajar Daniel Subašić, que era el arquero de la selección de Croacia, por lo que yo iba a tener menos minutos. Me dijo: 'Sé que es difícil porque es año de Mundial, pero si entrenás como sé que entrenás, al Mundial vas a llegar espectacular. Necesito que me ayudes con el grupo y con los chicos jóvenes'. En ese plantel teníamos pibes como Anthony Martial, que dos años después explotó y lo vendieron al Manchester United".
"Teníamos un plantel con nombres de estilos muy distintos: Éric Abidal que venía del Barcelona del tiki-tiki, Ricardo Carvalho del Real Madrid, João Moutinho, James Rodríguez, Radamel Falcao... Toda gente de muy buen trato de pelota que no respondía al prototipo del fútbol italiano tradicional. Pero Claudio entendió todo: cuando teníamos la pelota, liberaba a los talentosos para que hicieran lo suyo; pero en cuanto la perdíamos, el equipo sabía recomponerse al instante y quedar bien parado".
Claudio Ranieri
"A los defensores como Carvalho, Andrea Raggi o Kurzawa les marcaba la cancha. Les decía: 'Cuando el equipo se estira y estos genios empiezan a hacer sus cositas arriba, nosotros nos paramos bien firmes atrás y esperamos. Cuando ellos la pierden, nosotros recuperamos y volvemos a empezar'. Eso hacía que el equipo nunca sufriera de contra. Años después lo repitió en Inglaterra con el Leicester y salió campeón de la Premier League logrando un imposible, porque a ese equipo directamente no le entrabas por ningún lado. Esa disciplina para tener siempre al equipo bien parado es lo que le rescato".
Louis Van Gaal (AZ)
"Es un monstruo. Él me dijo una frase que me quedó para siempre: ' Mis equipos no tienen diez jugadores y un arquero, tienen once jugadores. El momento en que te ponés los guantes es de la mitad de cancha para atrás, pero cuando estamos atacando, te parás a la altura del punto penal o salís hacia el lateral como un central más para hacer circular la pelota'. En su concepción, el fútbol no es ir a chocar, sino clarificar, limpiar y buscar el espacio por el otro lado".
"Es de una escuela tácticamente muy fuerte, de donde después mamó el propio Barcelona. Cuando yo lo tuve a los 20 años en el AZ Alkmaar, veía que estábamos atacando y mi compañero tiraba el pase para atrás en lugar de tirar el centro al bulto. Yo le pregunté por qué hacíamos eso y me explicó: 'Mis equipos nunca van a ir a chocar por chocar; circulan hasta que la defensa rival se abra y ahí la pelota termina adentro del arco'. Años después, cuando jugaba en Boca y nos tocó la final contra el Racing de Fernando Gago, vi exactamente eso: la pelota circulaba y circulaba hasta que se abrió la defensa y metieron el gol. Van Gaal no te dejaba improvisar: te pedía hacer exactamente lo que él había estudiado. Si le hacías caso, ganabas".
OLEIMA20150831_0105 Van Gaal vovivó a darle su respaldo a Chiquito Romero.
" Es una persona muy frontal. A Román cuando llegó al Barcelona le dijo claro: 'Yo no te pedí, te compró el presidente. Si jugás en la posición que yo te pido, me servís; si querés jugar libre, no'. Con Ángel en el Manchester United pasó algo similar, porque Di María es un jugador que necesita meterse para adentro y fluctuar. Van Gaal tenía estudiado cómo lastimar al rival y no quería que el jugador llevara la pelota en una corrida individual, sino que la pelota circulara. Fijate que jugadores de una jerarquía enorme como Wayne Rooney o Michael Carrick en el United acataban al pie de la letra lo que pedía. Yo creo que a Messi lo hubiera soltado".
"Cuando él dijo que Argentina defendía con diez porque Messi no marca, estando en mi casa le dije a mi señora: 'Es lo mejor que nos pudo haber pasado". Le despertó la rabia a Leo. Y cuando a un jugador como él le despertás la rabia, no te regala ni media: en ataque te va a querer ganar y te va a gritar el gol en la cara, que fue lo que terminó pasando. Van Gaal lo dijo para marcarle a sus dirigidos que iban a tener espacios, pero lo único que logró fue despertar a la bestia".
Mourinho
"Es un personaje importantísimo. Yo tuve la suerte de compartir mucho con él en Manchester y de hablar muchísimo, incluso de temas o manejos del grupo en los que por ahí no me correspondía meterme. Un día me dijo una frase que lo define: ' Yo logré unir el fútbol portugués con el italiano, logré hacer ese mix y por eso mis equipos responden así'. Si él sabía que el rival era superior, nos paraba tácticamente con el rigor del fútbol italiano".
"Una vuelta fuimos a jugar a la cancha del Chelsea, en Stamford Bridge. Él sabía que ellos nos iban a querer pasar por arriba por la rivalidad y porque eran locales. En la charla previa, lo mira a Ander Herrera y le dice: 'Ander, vos vas detrás de Eden Hazard. Si Hazard va al baño, te quiero parado afuera de la puerta hasta que salga. Si se para de arquero, ponete al lado. Si va a tomar agua con el técnico, andá a tomar agua con él. A donde vaya Hazard, quiero que estés vos'. Después armó una línea de seis defensores con los dos extremos volcados abajo, dos mediocampistas centrales y yo en el arco. El único punta era Marcus Rashford. Mourinho le dijo antes de salir: 'Marcus, vos vas a tener una sola chance; si la metés, ganamos el partido'. ¿Cómo terminó el partido? Ganamos 1 a 0 con gol de Rashford. Te lo decía y pasaba tal cual. Es un entrenador súper estudioso: él mismo camina la cancha, arma los entrenamientos, los dirige y edita los videos. Cuando el jugador ve todo ese trabajo y dedicación, le cree y le tiene un respeto absoluto".
OLEIMA20170524_0132 Romero celebrando al lado de Mourinho.
"Es un tipazo en el trato diario. Te agarra del hombro, te dice dos palabras, te saca una sonrisa y te da esa confianza que necesitás escuchar. La postura regia o dura que muestra en las conferencias es para demostrarle al periodismo que él defiende a su grupo a muerte. Pone la cabeza para que no le tiren basura a sus futbolistas, pero a cambio exige que le respondas dentro de la cancha".
"Es un especialista en manejo de grupo. En su momento tocó el cielo con las manos en el Inter ganando el triplete con un plantel de hombres experimentados: Julio César, Maicon, Marco Materazzi, Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Diego Milito... De ahí pasó al Manchester United y se tuvo que adaptar a un vestuario completamente diferente, compuesto mayoritariamente por chicos jóvenes como Rashford, Jesse Lingard o Mason Greenwood. Los más grandes como Zlatan Ibrahimović, Wayne Rooney, Michael Carrick y yo ayudábamos a estabilizar, pero las figuras emergentes eran pibes. En esa misma temporada llegó Paul Pogba como el pase más caro de la historia y José supo conducir todo eso. A los 11 meses de asumir, terminamos saliendo campeones de la Europa League".
Alejandro Sabella
"Alejandro era un maestro, un profesor en todo el sentido de la palabra. Todos los que tuvimos la suerte de ser dirigidos por él recalcamos siempre lo mismo. Sabía un montón de táctica, pero lo que más sobresalía era su oratoria: siempre tenía la palabra justa para cada momento y para cada situación. Si el clima era complicado o de mucha tensión, te calmaba; y si veía que el equipo estaba bárbaro pero necesitaba ese último empujón para ir para arriba, te motivaba".
OLEIMA20140618_0073 AFP Romero junto a Sabella.
"Me acuerdo clarísimo antes de un partido clave en Colombia, en Barranquilla, el día que ganamos 2 a 1 y el equipo empezó a despegar. Nos sentó en el vestuario con el pizarrón y lo primero que escribió bien grande fue: 'Control emocional'. Nos miramos entre todos preguntándonos qué significaba. Y él nos explicó: 'Hoy vamos a sufrir por el calor, por la humedad y por la hora. Si ellos vienen, te meten una patada y vos reaccionás, nos van a echar a uno y vamos a sufrir el doble'. Ahí es donde entra el control emocional: controlen sus emociones".
"Más allá de parar 11 leones en la cancha y de que físicamente volábamos, nos manejaba desde un lugar distinto, sin necesidad de recurrir a malas palabras o gritos. Hoy por ahí lo escucho a Gustavo Alfaro cuando da sus conferencias de prensa y me hace recordar a Alejandro, porque tenía esa virtud de decir siempre lo correcto en el momento justo: o te terminaba de motivar, o te bajaba a tierra y te decía "estamos bien, pero estemos atentos".
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